Los procesos migratorios aumentan las vulnerabilidades de todas las personas. Sin embargo, la mujer sufre una “doble vulnerabilidad” por ser migrante y debido a su género, ya que incluso en los contextos más normalizados y estables se encuentra en una situación de mayor inseguridad.

A la falta de trabajo, trámite de regularización de papeles, choques sociales, culturales, religiosos, cambio climático, desorientación, imposibilidad de comunicación por el idioma… se suma la propia condición vulnerable de la mujer. La carga del trabajo doméstico, el peso de cuidados de familia, la contención emocional que recae en ellas, dependencia económica, violencias, trata con fines de explotación sexual… Por no hablar del conocido “techo de cristal” y una mayor dificultad para acceder al mercado laboral por cuestiones de género y las diferencias en las condiciones de trabajo posteriores.

Los medios de comunicación plasman esta realidad migratoria como un peligro para la sociedad, que genera no solo miedo sino rechazo, intolerancia y desinterés hacia este colectivo. De esta forma, la mujer migrante y refugiada queda mucho más desprotegida de lo que nos podamos imaginar.

En Acampa Madrid somos conscientes de la doble vulnerabilidad que sufre la mujer migrante y lo necesario que es tener una perspectiva de género en migración y refugio.

 

Qué piensa Madrid sobre la vulnerabilidad de la mujer migrante

Autora: Paula Pareja Ramírez
Montaje y edición del vídeo: Marta Rodriguez Casado, Ifigeniya Biserova Stoilova y Paula Pareja Ramírez
Fecha: 08/03/2020

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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